La de un cachorro:
El cachorro ha de comer varias veces al día, ya que no puede digerir comidas abundantes. Por consiguiente, se le debe suministrar la ración diaria dividida en varias tomas para que su aparato digestivo, poco a poco, aprenda realizar su función.
La de un perro adulto:
La alimentación del adulto se dosifica en según su estado de salud, de su forma física y especialmente de la cantidad de ejercicio que realiza.